Pese a que hoy existe mucho más acceso a información y estudios que avalan los beneficios de mantener intervalos de detoxing en las dietas habituales y, de sus contundentes beneficios, aún existen ciertos reparos y falta de manejo de como practicarlo de forma segura para comprender a que nos ayuda.

Por Weheal

El cuerpo humano es un imán para atraer diferentes tipos de toxinas hacia el organismo y almacenarlas exitosamente en las células de los órganos responsables del filtraje dinámico del cuerpo, hablo de los riñones, el hígado y la piel.

Una de las formas saludables de darle un merecido descanso al proceso permanente de limpieza a estos órganos, permanentemente bombardeados por factores contaminantes, toxinas, químicos, oxidantes naturales, es practicar detoxing cada cierto tiempo. Esta práctica favorece la depuración y filtro de la acumulación excesiva de agentes nocivos para nuestra salud.

El detox o depuración es una práctica milenaria cercana a ciertas religiones y creencias, pero con miras a un objetivo común, depurar el cuerpo. Está práctica se lleva a cabo muchas veces acompañada de retiros o curas de ayunos con jugos desintoxicantes y meditación. Esto permite al individuo abstraerse de su realidad diaria y guía al cuerpo hacia un reseteo obligado por algunos días. Ciertamente esto puede sonar un poco abrupto, drástico y bastante inaplicable en la lógica diaria, pero lo que si es posible es ir introduciéndose paulatinamente ya intervalos de períodos detox.

Photo by Alina Karpenko on Unsplash

La dieta detox se concentra en ingerir una cantidad de jugos y batidos basados en vegetales, frutos, semillas, superalimentos y complementos, eliminando la ingesta de sólidos, comidas más gruesas y difíciles de digerir por uno o algunos días. El efecto cleansing que este provoca favorece una mejor digestión y limpieza junto con el aumento de la absorción de vitaminas y antioxidantes.

Hay síntomas que muestran al cuerpo intoxicado de contaminantes. Entre ellos destacan el dolor de cabeza, el mal dormir, estrés y cansancio crónico, falta de energía y vitalidad, piel apagada, seca y sin brillo, problemas digestivos como hinchazón, mala digestión o digestión lenta, estreñimiento y sobrepeso.

El objetivo es ayudar a que el cuerpo elimine todo lo que no necesita y resetee sus cuotas acumuladas para que absorba y se alimente correctamente de nutrientes más saludables y desinflamadores.

Algunos ejemplos de dietas Detox incluyen jugos diuréticos, desinflamatorios, con nutrientes alimenticios, muchas vitaminas y agua. Un batido muy estimulante y desinflamador puede tener piña, cúrcuma, pimienta, pepino, kale, hojas de espinaca verde, chía y algún fruto rojo.

Los objetivos buscados, al practicar una dieta detox, van orientados a reducir peso, inflamación abdominal, estilo de vida más saludable, reducir cansancio y fatiga, mejorar el descanso, limpiar la piel, más hidratación y compensa días de excesos.

Si bien existen beneficios bien comprobados de hacer detox, hacerlo de forma excesiva o sin la adecuada preparación nos puede debilitar, hacer perder masa muscular, deteriorar el ánimo, producir anemia, pérdida de pelo y empeoramiento en la calidad de la piel y la salud, en general. Nada debe ser practicado en forma desbalanceada ni drástica.

La recomendación es practicarlo balanceadamente para recibir los beneficios de hacer un detox intermitente y experimentar mejoras como eliminar la acumulación de líquidos, regular el tránsito intestinal debido al mayor consumo de fibra, rehidratar la piel, mejorar el aporte nutricional al absorber mejor los elementos nutricionales se absorben mejor.

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