Cada vez nos hacemos más conscientes de que nuestros requerimientos nutricionales deben ser balanceados y adecuados para nuestra forma de vida. La amenaza de nuevas enfermedades ya se instaló en nuestro disco duro y entendemos que mantener el sistema inmune funcionando en forma óptima es una nueva necesidad.

Por Weheal

Las redes sociales, el networking informativo se encuentra plagado de información respecto a cómo conducir una forma de alimentación sana, balanceada, llena de nutrientes y adecuada para nuestro gasto calórico. Lo que no está tan claro es el rol de los suplementos alimenticios dentro de este esquema y porqué debemos incorporarlos en nuestra rutina diaria.

La respuesta es más sencilla de lo que creemos. Nuestros alimentos, incluso aquellos cosechados bajo las medidas más orgánicas y naturales posibles, ya no contienen la cantidad de nutrientes que requiere el organismo en forma natural. ¿La razón? La tierra está sobrexplotada, empobrecida en minerales y nutrientes y sus frutos ya no contienen las dosis diarias recomendadas para nuestras necesidades.

A esto hay que sumarle que la industria alimenticia, en su afán de ganancias y eficiencia, continúa sobreexplotando la producción natural de alimentos disponibles, los cuales se encuentran alterados genéticamente para ser más resistentes, traen consigo hormonas, pesticidas, y otros elementos que comemos todos los días sin siquiera estar conscientes de ello. Además de estar saturados de alimentos industrializados y repletos de adicionales químicos que los hacen más ricos y sabrosos pero cero saludables.

El mercado comprende que existe una falta de nutrientes adecuados en la alimentación, lo que incita el surgimiento de una serie de suplementos, super alimentos, proteínas, antioxidantes, probióticos, entre otros, que entregan y ofrecen distintos beneficios con su consumo continuo y disciplinado.

La pregunta entonces es, ¿debemos incorporar estos suplementos a nuestra alimentación diaria? La respuesta es, Si, pero debemos priorizar aquellos que son más idóneos para nuestras necesidades metabólicas.

Esto implica que si una persona no tiene un desgaste calórico significativo y tiene una vida más bien sedentaria no debe consumir proteínas y carbohidratos en exceso. Mientras que los que practican deporte y se exigen mucho físicamente, los necesitan para reparar la fibra y tejido muscular tras exhaustivas rutinas de deportes.

No obstante, se pueden identificar varios suplementos que favorecen y ayudan a la captación de nutrientes y absorción de estos a través de las paredes celulares. Entre ellos, destaca el magnesio, el hierro, el zinc, potasio y fósforo.  Asimismo, debemos ocuparnos de mantener una cantidad adecuada de vitaminas A, E, C, D, K todas ellas con roles muy relevantes en la renovación celular y la prevención de la oxidación celular, la última de ellas, componente infaltable en los procesos de coagulación y cicatrización.

Por otra parte, se encuentras las vitaminas del complejo B, B1, B2, B3, B6, B9, B12, todas tremendamente relevantes para normalizar los procesos neurológicos, el descanso, la regulación anímica, la concentración, la secreción de hormonas, la síntesis de aminoácidos, entre otros.

Un organismo bien regulado requiere entre otras cosas buenas dosis de proteínas magras de origen animal. Sin duda las más recomendadas son la denominadas Omega 3, principalmente encontradas en los pescados azules fibrosos y de carne turgente. Esta es una fuente muy sana de calorías y energía la cual es sintetizada muy bien por el organismo y estimula una sana secreción hormonal. Se recomienda mantener un adecuado equilibrio entre las proteínas Omega 3 y las Omega 6, que vienen de las legumbres, aceites vegetales, palta y frutos secos. La recomendación se acerca siempre a ingerir en proporción mayor cantidad de omega 3 que omega 6.

Y dejo para el final, uno de los suplementos de mayor necesidad, tal vez, para todos los organismos. Los probióticos. Esto son cultivos de cepas de microorganismos, bacterias que tienen como función regular el mix de bacterias que ya existen en nuestro intestino, la flora bacteriana, la que tiene el importante rol de mantener los procesos digestivos sanos y permear adecuadamente las paredes intestinales para que se puedan filtrar y absorber, adecuadamente, los nutrientes esenciales y eliminar los excesos y toxinas del organismo.

La idea de tomar consciencia e introducir suplementos en nuestra alimentación es lograr un mejor balance en su consumo diario, cumpliendo con abonar con alimentos y no comida nuestro organismo. Para ello debemos comprender cuales son nuestras necesidades más abandonadas. Gran parte de los malestares y dolencias del hoy tienen raíz en la ingesta insuficiente de algunos de los grupos de alimentos esenciales, minerales, vitaminas, aminoácidos, carbohidratos y proteínas. Abierta está la invitación a aprender sobre dietas de salud, balanceadas y buenos hábitos diarios que incluyan suplementos.

LEER TAMBIÉN: ¿POR QUÉ DEBEMOS INGERIR 2 LITROS DE AGUA AL DÍA?

Suscríbete al Newsletter
Enviar
close-link

Suscríbete al Newsletter

SUSCRIBIRSE
close-link