Existen registros del uso de mantras, por distintas culturas, desde hace 3.000 años a.c. El uso de palabras sagradas, acompañado de melodías permite adoptar mayor concentración y eleva la frecuencia personal para concentrar la mente en lo que se desea alcanzar y trabajar.

Por Weheal

La mente tiene un poder aún desconocido para nosotros. Es un misterio, pero a la vez, genera mucho interés. Los logros que podemos alcanzar cuando la estimulamos a conciencia para obtener ciertos resultados pueden impresionarnos. Una de las herramientas más sagradas y comprobadas para ello, es el uso de mantras.

Mantra, es una palabra en sánscrito que proviene de Muhn (mente) y se interpreta como protector de la mente. Es una herramienta usada para focalizar la mente y alcanzar mayor concentración, ya sea usando frases de manera repetitiva, sílabas, fonemas, sonidos, melodías o frases cortas. Generalmente, estas vienen acompañadas de música de alta frecuencia, la cual eleva la vibración de las ondas del sonido.

Muy utilizadas en meditación, sesiones de yoga, sesiones de ritualización, canalizaciones, como parte de oraciones o peticiones personales, los mantras pueden provenir de vocablos en sánscrito, como también ser afirmaciones de origen personal y, en ellas, declarar características o cosas que queremos ver manifestadas en nuestra vida y en nosotros.

Los mantras tienen asociados ciertos poderes de carácter espiritual y mágico, lo que provendría de repetir y enfocar la mente en conceptos sagrados y en vibraciones que son de tal elevada frecuencia que atraen hacia ellas, como imán, igual frecuencia vibratoria.

Estas frases melódicas traen consigo interpretaciones espirituales cómo la búsqueda de la verdad, la sabiduría y la iluminación, además de invocar salud, prosperidad y abundancia, destrabar barreras personales y limitaciones que nos autoimponemos como herramientas de protección y bloqueo.

La mente es maravillosa cree lo que le dices. Al conectar con estas frases sagradas, las percibimos mágicas, tenemos fe en su poder, se vuelve inevitable que evidenciemos cambios en lo físico más allá de la mente. Su capacidad de inducirnos hacia la concentración y enfoque produce un trabajo extraordinario rompiendo la barrera de lo consciente y llegando a lo profundo de la mente, grabándose como una verdad inmutable.

Los mantras nos permiten conectar con el poder interior a través de una relajación profunda. Serenan a las mentes atormentadas y agitadas con el día a día, recuperamos con ellos el sosiego, la serenidad y la fuerza interna. Se observa, con el uso frecuente de ellos, un incremento en la voluntad y fortaleza para alcanzar objetivos. Los sentimientos positivos afloran, se desbloquean, aparece más paciencia, empatía y generosidad.

Existen muchos mantras, algunos de los más clásicos, usados y conocidos son:

OM: se reconoce como el sonido vibratorio de la creación. El sonido de fondo cuando el universo se creó. El inicio de todo lo que vemos, sentimos y nos envuelve. La energía de la creación.

OM HA HUM: Cuando usamos este mantra limpiamos el lugar de la meditación. Elevamos la concentración y conexión. Se traduce como YO SOY ESO.

OM TARE TUTTARE: Concentra la fuerza interior. Elimina obstáculos internos y bloqueos. Fomenta el coraje y la confianza. Nos permite invocar soluciones creativas.

OM NAMAH SHIVAYA: Un mantra muy poderoso. Convoca el bienestar y la felicidad, porque toca la puerta de lo espiritual invocando al señor SHIVA. Saludamos a SHIVA.

OM MANI PADME HUM: Este es uno de los más conocidos y utilizados. Nos lleva a unirnos al universo, a conectarnos con la compasión de Buda. Purifica, trae sabiduría, bondad. Nos conectamos a la fuente universal.

Los mantras son poderosas herramientas, facilitan el autoconocimiento, nos llevan a trabajar la fortaleza interna, a concentrarnos en pensamientos positivos, a hacer crecer nuestra voluntad y disciplina. Usarlos como medio para la meditación promueve tremendos beneficios físicos y personales, ya que somos lo que pesamos y, al pensar en bien y en positivo, nuestra mente se enfoca en lo que queremos, en lo que somos y en lo que queremos mejorar. Sólo entonces estamos haciendo un trabajo de gran amor sobre nosotros.  

Leer también: ¡RITUALIZA TUS MAÑANAS! APRENDE A CAMBIARLE EL TONO A TU DÍA.

Suscríbete al Newsletter
Enviar
close-link

Suscríbete al Newsletter

SUSCRIBIRSE
close-link