En nuestra búsqueda de emprendimientos novedosos encontramos a Jorge Rodríguez, un apasionado de la música y del diseño que logró cumplir su sueño y crear Yahgan Audio Lab, una pyme que ofrece piezas de audio exclusivas mediante sistema de encargo.

Por Revista MagZ

“Sentía nostalgia por todos estos equipos que se vieron desplazados en algún minuto como tornamesas y equipos valvulares. Fue así que quise rescatarlos con la osadía de querer fabricarlos yo mismo pero con un sentido propio”, comenta el fundador de Yahgan Audio Lab, el ingeniero civil mecánico Jorge Rodríguez, que en 2016 comenzó a darle vida a su proyecto profesional más ambicioso.

Como buen emprendedor tuvo que estudiar muy bien su negocio, especialmente el funcionamiento y desarrollo de tornamesas y todo lo relacionado con equipos de sonido. Levantó sus talleres al mismo tiempo que importaba la maquinaria necesaria para comenzar a crear las piezas que se caracterizan por tener un diseño que no se encuentra en las tiendas tradicionales de audio.

Los materiales que se utilizan en el emprendimiento de Jorge combinan aluminio, acero inoxidable, cobre, y una base de madera nativa del sur de Chile, donde precisamente fue rescatado el nombre del negocio. “Lo vinculé con Yahgan porque fue un pueblo muy duro que vivió en el extremo sur del país, casi exterminado pero que siempre siguió luchando por sobrevivir. Esa es la analogía con mis equipos, que de alguna forma están tratando de sobrevivir abriéndose paso dentro en este mundo digital y prevalecer a través de un buen sonido analógico”, explica el fundador de la marca que está próxima a ser lanzada de manera oficial.

Al costado de su casa ubicada en Limache, ciudad de la Quinta Región distante a dos horas de Santiago, están los talleres de elaboración  de los equipos que se dividen en una línea de amplificadores y otra de tornamesas, cuya principal característica es el uso de tecnología y materia prima 100% nacional, además de ser fabricados y ensamblados completamente a mano, en un proceso que puede tardar entre 3 a 4 semanas de acuerdo a la complejidad del requerimiento.

En el taller de madera, donde se consiguen los diseños diferenciadores, se cortan y dimensionan las piezas que conforman el chasis de cada tornamesa y amplificador. Lo interesante, además del talento del diseñador, es el uso de material noble como coihue, roble y lenga, entre otras especies.

Luego de pasar por el taller de pulido y pintura, y por el de armado y prueba, el proceso se completa con el control de calidad, consistente en una evaluación de sonido que confronta la distorsión que entrega el brazo con la distorsión del equipo.

Para conocer los productos de este emprendimiento que mezcla calidad de sonido y diseño, te invitamos a ingresar a: www.yahgan.cl

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