Hay que tener precaución con tanta información circulante en la red. Llevamos meses acumulando cifras de actividad negativa que avalan que la economía está en el piso y que no hay, “recalco”, no hay antecedentes formales que indiquen que esto acabó, y que habría habido una inflexión en la dirección de las tendencias. Hay que mirar con distancia a los eufóricos que se dejan impresionar con un” veranito de san juan” financiado con la inyección de recursos desde la AFP, cuando lo que hay que mirar son las tendencias de variables reales, como el empleo, el cuál en cifras reales está en un 40% y con una fuerza de trabajo completamente alterada.

Por Nicole Stückrath

En una reciente entrevista en un noticiario central, el Ministro de Hacienda, Ignacio Briones fue enfático en recalcar que los proyectos y planes sobre los cuales está trabajando el gobierno se enfocan en empleo, empleo, empleo…… Si, tres veces, textual. ¿Por qué? Es muy claro. Si las economías no se alimentan de puestos de trabajo de calidad, lo que significa, estabilidad, flujos seguros, formales, con las imposiciones reconocidas y canceladas, las trayectorias de planificación se alteran y se dejan de tomar decisiones de mayor plazo.

Al alterar la planificación de mayor plazo, los gastos de mayor envergadura, que son los que realmente agregan valor a los patrimonios personales, de empresas y sectores productivos, dejan de realizarse y la economía se vuelve vulnerable porque sólo produce un flujo de gasto entre agentes que no permite construir crecimiento. Hoy hay que ser realistas y reconocer que Chile perdió producción, pero también capacidad para crecer, y este último punto no es tan fácil de recuperar. Los optimistas se vanagloriarán en un principio de mediciones que en contraste a las actuales parecerán positivas, la estadística permite ese juego, pero sólo vamos a observar que moverse hacia arriba de donde estamos parecerá una mejor situación, cuando no es efectivo y sólo es efecto de lo que se conoce como base de comparación. Entonces, ¿cuándo se está mejor? Se está mejor cuando las cifras comienzan a mostrar crecimiento por encima de la base comparable, esto es en términos reales.

El segundo trimestre del año la producción del país retrocedió 14,1%, y en un 13,2% cuando se calcula sobre el primer trimestre del año quitando los efectos estacionales. La demanda agregada, el gasto de la economía, se contrajo en 19,1%, explicado principalmente por el freno en el consumo de hogares (lo que gastan las familias) en un 22,4% y una formación bruta de capital fijo (inversión, construcción, inventarios, equipamiento) que retrocedió 15,1%. Sólo el gasto de gobierno, como respuesta a las medidas de reactivación y contención económica de las familias y empresas chilenas mostró incrementos y las exportaciones netas (Exportaciones menos Importaciones) toda vez, qué pese a que han disminuido fuertemente sus volúmenes, las importaciones lo han hecho en forma más pronunciada que las exportaciones.

Ya sabemos que Julio y Agosto no serán buenos meses en actividad. Algo mejores que los anteriores por el plan paso a paso, efectos del retiro de fondos de las AFP, bonos y subsidios del gobierno, que ya se han manifestado en mayor gasto en alimentos, electrodomésticos, equipamiento digital, entre otros, pero que ya sabemos son shocks de una vez y no sostenibles en el tiempo.

Los proyectistas de siempre comenzaron a dar a conocer sus estimaciones de IPC para agosto y septiembre y, si bien, se hacen cargo de reconocer que pudiera haber algún pequeño efecto sobre precios producto de la mayor disponibilidad transitoria de liquidez, esta sería de moderado impacto. Las proyecciones de inflación se instalan en 0,1% para agosto y 0,2% para septiembre, muy en línea con los leves incrementos que se han venido manifestando. El punto es que habiendo holgura en capacidad productiva, la cual no está siendo presionada por una fuerte demanda, no existen razones de fondo para que los precios crezcan en forma significativa. El dólar ambiguamente voluble estos meses puedes impactar en los bienes importados, pero la baja demanda no hace percibir que esto tenga una verdadera implicancia en precios, pese a que puedan estar involucrados algunos bienes intermedios parte de procesos de producción locales.

El plan reactivador del gobierno además de estar enfocado en subsidiar e incentivar la contratación ha sido difundido como potenciador de la inversión pública en importantes proyectos de obras públicas como reparación y construcción de caminos, redes de agua potable y servicios, iluminación, viviendas básicas, entre otros, además de licitar la red digital 5G. Todos proyectos que concentran contratación de mano de obra masculina mientras estén vigentes. Esto puede continuar alterando la constitución, comportamiento del empleo y la vulnerabilidad de hogares, donde existen elevados porcentajes de mujeres jefes de hogar que trabajan principalmente en el área de servicios y comercio, los cuales dependen si o si de la estabilidad y crecimiento de la demanda.  Yo acompañaría los dichos del Ministro que junto con empleo, empleo, empleo hay que crear confianza, confianza y confianza, porque es lo único que impulsará nuevamente la demanda interna.

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