En nuestra búsqueda de emprendimientos novedosos e historias con contenido nos encontramos con Rossana Arias, que nos cuenta cómo aprovechó muy bien las oportunidades que le dio la vida para transformarse en una exitosa microempresaria.

Por Matías Alcántara

Rossana Arias llegó a los dos años al orfanato de San Ramón Nonato de Curicó, luego de ser abandonada por sus padres, y fue cuidada por monjas italianas, las mismas que le fueron entregando herramientas para desenvolverse en el futuro. “Ellas se dedicaban a varias manualidades y dentro de éstas a los encajes. Hacían prendas de vestir de las guagüitas que llegaban, hacían los adornos y también trabajos para afuera. Yo me quedaba los fines de semana aprendiendo mientras las otras niñas se retiraban a ver a sus familias”, nos cuenta orgullosa la dueña y creadora de Joyas Makuk.

“Se llama Makuk porque es el primer nombre con que se le conoce a la técnica en algodón, pero el nombre desapareció con los años y ya no se usaba, por eso renombré la técnica al transformarla al metal”, profundiza Rossana, quien además nos comparte sus motivaciones para emprender, luego de perder su trabajo en una tienda de retail en 2008: “Comencé a trabajar como maestra, instalando protecciones de rejas, cerámicas, etc., y eso me llevó a la casa de una abuelita que me pidió que le pintara el interior y exterior de su vivienda. Me di cuenta que tenía un pañito con el tejido que yo sabía hacer. Me contó que lo había hecho ella pero que había olvidado la técnica, y yo le expliqué que lo sabía hacer desde niña. Me pasó su herramienta y comencé a recordar”.

“En 2014 me surgió la idea de tratar de hacer de esto un negocio. Y me acordé de mi sueño de niña y lo cumplí. Cuando terminaba las piezas imaginaba que eran joyas, y pensé en hacer ese sueño realidad”, nos narra la flamante emprendedora, que a continuación nos resume los pasos que tuvo que seguir para darle vida a su anhelo:

“Lo primero que hice fue unas pequeñas piezas de algodón: unos aritos y un collar. Me acerqué a la Municipalidad de La Florida para ver si había alguna instancia para emprender, de cómo hacer un negocio a partir de una idea y ahí me derivaron al programa Mujeres Jefas de Hogar, donde aprendí a iniciar un negocio sólo con la idea. Luego de ganarme un fondo de 300 mil pesos decidí buscar un taller para aprender a hacer joyas, y ahí encontré la fundación Trabajo para un Hermano. Luego recurrí al Novo Diseño de Corfo y Mujer de Corfo, y nos dieron clases expertos en la materia. Me dejé asesorar por Sercotec, que ayudan a cualquier emprendedor en forma gratuita a largo plazo. En marzo de 2017 ya teníamos nuestro primer punto de venta, en el hotel Ritz-Carlton, con una vitrina”.

Apoyados por el programa Mujeres Exporta, Joyas Makuk está presente en una galería de arte en Alemania, y en Chile cuenta con cinco puntos de venta: Centro Cultural La Moneda, Recuerda Chile, Ritz- Carlton, Tienda Museo Man y Tienda Viva en Valdivia.

Web: https://makuk.sitienda.com

Consultas: makukchile@gmail.com

Facebook: https://es-la.facebook.com/makukchile/

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