Nuestro país consiguió por primera vez 50 medallas en el evento deportivo más importante del continente, cosechando 13 preseas de oro que ubicó al Team Chile en el octavo lugar del medallero. Conversamos con cinco connotados analistas deportivos para conocer las causas de esta histórica actuación.

Por Matías Alcántara

Si bien el octavo lugar que consiguió Chile en el medallero de Perú 2019 no dice mucho para alguien que no está habituado a seguir los Juegos Panamericanos, la actuación nacional se debe medir necesariamente en función de las propias participaciones anteriores, donde repetir lo realizado, por ejemplo, en Toronto hace cuatro años aparecía como una meta ambiciosa. Y fue superada con creces, porque como nunca llovieron las medallas para la delegación nacional, que consiguió 50 preseas: 18 de bronce, 19 de plata y 13 de oro, que son las que determinan la posición final.

“Esta gran noticia creo que tiene una explicación en razón de una planificación, un trabajo hecho de manera adecuada. Es cierto que los otros deportes carecen del espacio, y  probablemente de la infraestructura y el dinero que necesitan, pero en los últimos años esto se ha ido corrigiendo bastante y si bien los recursos siguen siendo insuficientes, hoy los deportistas en nuestro país tienen una ayuda y una colaboración mucho mayor que antes”, sostiene Fernando Solabarrieta, conductor y comentarista de Fox Sports, TVN y radio Bío Bío.

Para el comunicador que pasó a la historia por relatar para todo el país las primeras medallas de oro que obtuvo Chile en unos JJOO, en Atenas 2004, otra razón importante para explicar la destacada participación en Lima se encuentra en el conocimiento técnico que llegó desde el extranjero: “Hace dos ciclos olímpicos se realizó algo que es muy interesante, que es la política del head couch. Haber traído grandes entrenadores de distintas disciplinas para trabajar durante cuatro-ocho años fue muy importante”.

Por su parte, Francisco Sagredo, comentarista de Radio Agricultura y de Fox Sports nos comparte los tres motivos esenciales que a su juicio incidieron en la campaña chilena: “La organización de los Odesur de Santiago 2014 fue importante, porque los deportistas tuvieron mayor capacidad de preparación y eso se refleja en eventos futuros como estos Panamericanos. La llegada de muchos técnicos extranjeros, especialmente en las disciplinas colectivas le dieron un plus a Chile producto de un trabajo serio a  mediano y largo plazo. Y la mayor profesionalización a través de los recursos del Estado y algo, muy poco todavía, de la empresa privada, ha logrado que los deportistas se puedan dedicar 100% a su disciplina”. El también autor de los libros El Método Pellegrini, Juego Sucio y La Caída, nos comenta sus sensaciones por tan destacada actuación de nuestros representantes: “No sé si calificarlo de sorpresa porque los que siguen el deporte federado en Chile tenían esperanza que se consiguieran estos resultados”.

De acuerdo a los especialistas, Chile iba con expectativas reales de alcanzar diez preseas doradas, y se lograron 13, algunas de las cuales estaban fuera de todo cálculo. Para Marco Sotomayor, director de la Revista El Ágora (www.elagora.net) y comentarista de radio Bío Bío, el resultado es producto del sacrificio de los propios deportistas: “Es principalmente mérito de cada uno de los atletas, y lo digo porque los que no son federados tienen que hacer esfuerzos gigantes en lo económico para estar a la altura de un evento como los Panamericanos”.

El también panelista de Fox Sports se refirió a la existencia (o ausencia) del apoyo gubernamental: “Con respecto a las políticas de Estado prefiero no pronunciarme, porque desconozco si existen al momento que un deportista que ganó medalla agradecía a la federación y a su familia por haberle costeado el viaje a Perú. Eso significa que las cosas no se están haciendo bien”.

Por su parte, el incombustible Roberto Enrique Vallejos, analista de Bío Bío, nos explica por qué al Team Chile le fue tan bien: “Hubo un cambio en el deporte cuando comenzaron a aplicarse políticas más agresivas en cuanto a inversión y llegada de técnicos extranjeros. También fueron importantes los Odesur de Santiago, porque marcaron un hito y fue una especie de trampolín para llegar a estos Panamericanos”.

Con más de 40 años en las comunicaciones, Vallejos disfruta el momento dulce que vive el deporte nacional: “He visto muchas frustraciones y también cosas importantes como en el fútbol en el último tiempo y ahora en los Panamericanos, donde por fin hemos visto resultados y proyectos que demuestran que Chile es capaz de generar buenos rendimientos”. El comentarista fue más allá, afirmando que una política deportiva contribuye directamente al país, y no sólo por los logros que se puedan obtener: “El Estado debe darle importancia al resto de las disciplinas deportivas porque eso le va a hacer bien al país, porque van a haber miles y miles de jóvenes y niños deportistas que no sólo van a conseguir medallas, sino que van a tener mejor salud, algo garantizado por experiencias en otros países”.

Finalmente, un periodista que vivió de cerca estos juegos es Mauricio Triviño, relator que compartió sus emociones a través del CDO, el Canal del Deporte Olímpico: “Fue espectacular poder relatar nuevamente el triunfo de los chilenos, porque en mi caso conozco a la gran mayoría de los deportistas del Team Chile. Se trata de una gran emoción porque uno siente la carga emotiva que trae la competencia. Vibrar con María Fernanda Valdés, la rutina de suelo de Tomás González, el oro en el tenis mixto… Me emocioné con todas las medallas y con actuaciones como las del vóley, porque ver clasificar a esa disciplina a semifinales fue increíble”.

El puntarenense, que como pocos conoce de cerca el deporte federado, nos explica las causas de tantas preseas: “Es el reflejo de prácticamente 8 años de trabajo, que corona el proceso que comenzó en Guadalajara 2011, donde fueron deportistas que ahora ganaron medallas como Marco y Esteban Grimalt, que gracias a su constancia, trabajo y el apoyo recibido lograron ganar una medalla de oro. Otro ejemplo es el de Tomás Briceño en el Judo, o Francisca Crovetto, que se ha mantenido entre las primeras del continente en su disciplina. Estos procesos marcan la forma en que hay que trabajar, sobre todo cuando se consiguen resultados”.

Luego del balance será hora de pensar en las próximas citas internacionales, que serán los JJOO de Tokio 2020, donde la realidad indica que serán escasas la posibilidades de medallas, y luego los Juegos Panamericanos de Santiago 2023, donde la valla deportiva quedó –y que bueno que así sea- más alta que nunca.  

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