“Algunas dietas requieren más agua y más tierra, y causan más emisiones de gases que aumentan el calentamiento global”, comentó  Debra Roberts, científica que participó en el informe elaborado por el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. El documento también pide reducir la desigualdad, aumentar los salarios y asegurar el acceso a la comida en regiones donde la tierra ya no produce.

Por Revista MagZ

El informe La Tierra y el Cambio Climático, publicado este jueves a partir del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, de la Organización de Naciones Unidas (ONU), analiza cómo el clima está afectando la disponibilidad, el acceso, la nutrición y la estabilidad de los alimentos.

«La seguridad alimentaria se verá cada vez más afectada por el cambio climático futuro a través de la disminución del rendimiento agrícola, especialmente en los trópicos, con el aumento de los precios, la reducción de la calidad de los nutrientes y las interrupciones de la cadena de suministro”, comentó Priyadarshi Shukla, uno de los autores del informe, que además habló de las zonas más afectadas: “Veremos diferentes consecuencias en distintos países, pero habrá un impacto más drástico en aquellos de menos recursos en África, Asia, América Latina y el Caribe».

Según la investigación, elaborada por 107 expertos de 52 países, un tercio de la comida se pierde a consecuencia de diversas causas, y evitarlo disminuiría las emisiones de gases de efecto invernadero y la inseguridad alimentaria. En la misma línea, la científica Debra Roberts, también integrante del panel, se refiere a los tipos de alimentación menos dañinos para el planeta: “Algunas dietas requieren más agua y más tierra, y causan más emisiones de gases que aumentan el calentamiento global. Las dietas balanceadas con más alimentos a base de granos, legumbres, frutas y verduras y con alimentos animales producidos de manera sostenible, presentan oportunidades para limitar el cambio climático”.

El informe también asegura que hay maneras de abordar los riesgos y reducir las vulnerabilidades en los sistemas de producción y distribución de la comida y de gestión de la tierra, reduciendo la desigualdad, aumentando los salarios y asegurando el acceso a la comida en regiones donde la tierra ya no produce.

“La tierra juega un rol muy importante en el sistema climático. La agricultura, la silvicultura y otros tipos de uso representan el 23% de las emisiones de efecto invernadero. Al mismo tiempo los procesos naturales de la tierra absorben dióxido de carbono equivalente a casi un tercio del emitido por los combustibles fósiles y las industrias”, aseguró el experto Hans-Otto Portner.

Finalmente Panmao Zhai, miembro del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, entregó algunas recomendaciones: “Hay cosas que ya estamos haciendo, utilizando tecnología y buenas prácticas, pero hay que aumentarlas y usarlas donde no se están aplicando. Hay un gran potencial a través del uso sostenible de la tierra, reducir el consumo excesivo y el desperdicio de comida, evitar que los bosques sean quemados, prevenir el cultivo excesivo de madera para combustible y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”.

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