Con el objetivo de entregar un análisis de lo que se vive en este momento a nivel de la economía, les comparto la nota de Nicole Stückrath, nuestra experta en el tema.

Por Nicole Stuckrath

La semana abre con el dato de Imacec de marzo, exhibiendo una caída de 3,5% en doce meses y un retroceso de 5,7% respecto del mes de febrero. La cifra se alinea a las expectativas del mercado y se entona con la tendencia de ajuste productivo que reflejará el dato de abril, el cual traerá consigo los efectos de la pandemia y la paralización de la actividad ya instalados en el circuito económico. Los sectores no transables, comercio y servicio son los más afectados mientras que los transables, donde están los bienes exportables, continúan exhibiendo moderadas cifras positivas.

El ajuste productivo sumado a meses de inestabilidad, tras el estallido social, ya materializan efectos en el empleo. El trimestre móvil Ene-Mar reflejó un 8,2% en la tasa de desempleo, destacando fuertemente el aumento de los trabajadores independientes y la baja velocidad de creación de puestos de trabajo, como así también un alza en la fuerza de trabajo. Existe certeza que el desempleo del siguiente trimestre móvil aumentará, pero se debe tener en consideración algunos efectos en la medición derivados de las particularidades del encierro y cuarentena.

Los Bancos Centrales continúan garantizando líneas de liquidez y facilidad al crédito, toda vez que no existen presiones inflacionarias y han asegurado la permanencia de medidas para inyectar todo el dinero que sea necesario, con el fin de mantener las facilidades cuantitativas en los mercados. Esto ya se refleja en las tasas largas las que se mantienen bajas como reflejo de la excesiva liquidez en el sistema. La Fed y el BCE, ya tocaron a sus mínimos técnicos de 0% y -0,5% para asegurar el acceso a los recursos. En BC de Chile se conduce en la misma línea asegurando una TPM de 0,5% con el fin de garantizar la disponibilidad de recursos monetarios.

Los mercados bursátiles, en tanto, se muestran turbulentos por los efectos del Covid-19 y la marcada y permanente tensión entre EE.UU. y China, quienes con cada anuncio desequilibran las expectativas de los agentes inversores quienes ajustan sus posiciones buscando cobertura y especulando. Estos movimientos tienen efectos rápidos en los precios de materias primas como es el caso del cobre y petróleo, oscilando sus valores entre los US 2,2 Lb y US 26 el barril Brent, respectivamente. El oro, en tanto continua su senda alcista demostrando que mantiene sus propiedades de cobertura en épocas de inestabilidad.

La economía continua su tránsito delicado e inestable al estar expuesta a las medidas globales para mantener contenida la explosión de contagios y sus consecuencias. Las economías grandes siguen publicando cifras de desaceleración y caídas en la actividad, ajustando marcadamente los índices de producción, manufacturas y ventas, acompañado de incrementos en las solicitudes de seguro de desempleo frente a la contingencia. Las débiles cifras están comenzando a surgir para reflejar la profundidad del efecto y, lo qué si queda claro, es que no hemos alcanzado el punto más bajo en cuanto a desempeño de la actividad el cual debiera materializarse en un segundo trimestre de fuerte ajuste económico.

Saber más de Nicole Stückrath en Instagram (@nicostuckrath)

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