La semana viene con menos cifras pero destaca en el ambiente la activación, a nivel nacional e internacional, de las conversaciones para diseñar planes con el fin de reabrir y reactivar la economía. Esto en medio de las dispares reacciones sectoriales respecto de la asistencia hacia los mas vulnerables.

Por Nicole Stückrath

El ambiente económico local e internacional continúa midiendo el impacto del profundo daño económico causado por la permanencia del virus que muestran los indicadores.  No tenemos nuevas cifras formales, a excepción de los datos de comercio internacional del primer trimestre en Chile, que cómo era de esperarse exhiben desaceleración en los montos transados. Con un dólar más alto que el vigente en igual periodo del 2019 se presume que la caída registrada en las exportaciones, de 7,5%, se debe a menor demanda. Las principales fuentes de exportación del país, productos mineros, industriales y agrícolas, reflejaron menores cifras de ventas a otros mercados, en el período de medición. Igualmente, las importaciones mostraron deterioro al compararse con igual período del año anterior.

La tensión entre EE.UU. y China sigue afectando a los mercados internacionales EE.UU. anunció que exigirá auditoria a las empresas que transen activos en mercados asiáticos, información que distorsiona las posiciones de los inversionistas. Los mercados, tras un breve receso de este conflicto, en abril, y, con asistencia de los avisos de paquetes de ayuda comunicados por los distintos gobiernos, había recuperado algún terreno, pero nuevamente vuelven a comportarse dispares lo que no hace posible definir una estrategia clara de inversión.

La cobertura aparece en las posiciones de inversión poniendo su foco en el oro dentro de los metales y, localmente, se ha evidenciado una mayor posición compradora en dólares lo que mantiene el tipo de cambio, con ciertas variaciones, pero fluctuando alrededor de los $804.  Por su parte, las estrategias de inversión propuestas por los colocadores apuntan a instrumentos de deuda corporativo (Bonos) de mayor riesgo y retorno como los “High Yield”, buscando posiciones en las primeras colocaciones (nuevo en el mercado) de estos, como así también en bonos corporativos con categoría “investment grade” que retornan menos pero donde las calificadoras les mantienen buena nota crediticia.

En esta dirección, el Ministerio de Hacienda presentará un proyecto de ley para facilitar la emisión de bonos de deuda corporativa de empresas chilenas. Con ello se busca ampliar las vías de financiamiento hacia el mundo privado nacional.

El acceso a financiamiento continúa siendo un tema de discusión. Los bancos centrales del mundo siguen anclados en su política de préstamos de última instancia a costo 0 (liquidez plena al sistema) pero ese nivel no llega al usuario final. El deudor se ve enfrentado no sólo a tasas más altas sino que también a filtros relacionados con la evaluación de riesgo en las condiciones actuales, la cual se encuentra alterada por la coyuntura.  Esta situación ha requerido que algunos gobiernos decidan salir al rescate de empresas emblemáticas y estratégicas que, por la contingencia, están sufriendo un fuerte shock de flujos, debido a la falta de operación. Ese fue el caso del gobierno alemán y su inyección de fondos para adquirir el 20% de la propiedad de Lufthansa, acción que logró descomprimir la falta de recursos que está viviendo la compañía aérea incapaz de operar en normalidad debido a la pandemia.

La hoja de ruta para la reactivación económica se está empezando a diseñar en el horizonte. Los modelos sugeridos deben ser sometidos a análisis de prueba y error.  En este sentido, hay desde un modelo, ultra exigente y caro, de testeo masivo para identificar, en rangos cortos de tiempo, a quienes están o no contagiados y que, con ello, se reabran los mercados condicionados al resultado negativo del test (Paul Romer). Alternativa bastante inviable, por su costo y logística, para la mayoría de los países del mundo.

En contraste, están las cuarentenas selectivas, definidas por edad, actividad y riesgo, las cuales también presentan trabas de aplicabilidad debido a que la sociedad no está estructurada para definir restricciones de esas características o bien cuarentenas geográficas, en virtud de las mediciones tomadas y el seguimiento de la evolución de contagios, frente al análisis de costo – beneficio de restringir actividades por tiempo prolongado.

Ya estamos concientizando la envergadura de la crisis multivariable en salud, economía y clima. No está claro cuando alcanzaremos el punto más crítico. Han comenzado a emerger conclusiones interesantes de la forma en cómo ha operado el sistema hasta hoy y, por lo tanto, hacia dónde dirigir los esfuerzos. Esta discusión debe ser integrativa y amplia para que el foco de recuperación generalizada no se pierda y los esfuerzos no sean mezquinos.

También te puede interesar: HIGHLIGHT ECONÓMICO SEMANA 18 AL 22 DE MAYO

Suscríbete al Newsletter
Enviar
close-link

Suscríbete al Newsletter

SUSCRIBIRSE
close-link