Por Franklin Carpenter F

Bienvenidos a la Aventura es la nueva campaña para promover Chile en el extranjero y correlativamente una de las iniciativas que ha lanzado la Subsecretaría de Turismo para reactivar nuestro alicaído turismo nacional. El mensaje es una elocuente invitación dirigida a los amantes de la adrenalina y el deporte, en un escenario único que ofrece nuestra rica y diversa geografía.

Pues bien, Chile goza de un reconocimiento internacional que durante 5 años seguidos nos posiciona como mejor destino de aventura en Latinoamérica y por cuarta vez a nivel mundial según la World Travel Awards, credenciales suficientes para vestirnos de campeones y creernos anfitriones estelares de quienes buscan este tipo de turismo, más aún cuando sus números son alentadores y se presentan como una oportunidad, uno que nuestro país no puede desaprovechar.

Según la Adventure Travel Trade Association (ATTA), principal entidad y referente del turismo aventura en el mundo, la actividad ha venido creciendo con una tasa anual de un 21% desde el año 2012 y presenta una valorización cercana a los 683 billones de USD, una cifra recatada frente a otros estudios que lo valorizan al menos un 30% por sobre de esa cifra. En lo que sí coinciden todos es que cada año más turistas se suman a la tendencia. ¿De dónde provienen estos turistas?  principalmente de Estados Unidos, Alemania e Inglaterra, países que representan más de la mitad de quienes consumen turismo aventura, aunque en este último tiempo, el mercado emisivo que asoma de mayor crecimiento es Asia. De hecho, según la China Outdoor Association, 60 millones de chinos practican el deporte aventura y según Euromonitor para el 2022, se proyecta que China será el principal emisor de turistas que buscan experiencias de aventura a nivel global.

Datos e imagen de ATTA

Estas cifras son alentadoras para Chile, pero debemos ser estratégicos en cómo queremos mostrarnos, debemos ser más agudos en nuestra preparación interna y tomar los resguardos para no equivocarnos, así aprovechar al máximo la oportunidad que se nos presenta.

La pregunta es, ¿qué nos falta? Por una parte, los últimos estudios y análisis nos demuestran que el turismo vive una constante y profunda transformación. El viajero ha cambiado y los motivos que lo inspiran a vivir aventuras en lugares más o menos prístinos, también. Según un estudio realizado el 2017 por parte de ATTA en conjunto con la Michigan State University, las motivaciones detrás de quienes buscan vivenciar este tipo de turismo han evolucionado y hoy lo que persiguen, en su mayoría, se puede resumir en: buscan vivir experiencias transformadoras, obtener una visión y entendimiento más amplio de la cultural local y vivir experiencias que dejen algún tipo de aprendizaje. Estos cambios no necesariamente dejan por archivado aquellos motivos que invitaban al riesgo, la adrenalina y a vivir experiencias extremas, pero sí es una clara señal que debemos incorporar estos nuevos atributos en el relato y, en definitiva, en lo que queremos proponer al turista.

Si el nuevo viajero busca vivir experiencias más allá de las que implican riesgo y actividad física ¿qué debemos hacer? Gracias a las nuevas tecnologías en turismo, existe acceso a un mayor entendimiento de las motivaciones de los turistas, generando la necesidad de profundizar más en la ciencia del diseño de experiencias. Esto último con el objetivo de desarrollar productos turísticos más personalizados. Según SKIFT, entidad global especializado en inteligencia turística, la personalización se ha transformado en la clave del juego cuando se trata de experiencia de viaje del cliente. Un claro indicio de lo que hay que hacer, diseñar experiencias cada vez más personalizados.

El diseño de experiencias involucra no solo identificar los elementos del itinerario, sino también su secuencia en la estructura de las actividades y el tiempo que se le asigna a cada una. De esta manera se hace un esfuerzo en lograr un mayor equilibrio entre vivencias y emociones implícitos en un desafío o una actividad de la experiencia total, considerando además todo lo adicional que puede experimentar en su entorno.

Chile tiene de todo y de sobra para añadir valor y vivencias transformadoras, pero no siempre estos atributos especiales son detectadas o intencionadas para intensificar la experiencia y generar el factor sorpresa que espera el turista ¿Por qué sucede esto? La respuesta es sencilla, no todos quienes diseñan programas y/o experiencias para turistas tienen las herramientas para hacerlo, lo que genera una gran brecha en la calidad y diversificación de las experiencias turísticas en nuestro país.

En Chile existen escasas iniciativas de formación en esta materia. Una de las pocas que entrega una mirada a la personalización y diversificación de la oferta turística es SIGO Experiencias, iniciativa de SERNATUR que entrega conocimientos y herramientas a pequeños y medianos empresarios para diseñar experiencias más innovadoras y de acorde al perfil del nuevo turista. El programa lleva al menos dos años en ejecución, pero aun su cobertura es insuficiente, sin mencionar si los resultados han logrado generar cambios significativos en la personalización de las experiencias.

Entonces, aún tenemos camino por recorrer para lograr experiencias que sean realmente transformadoras, pero eso no es todo. El desafío que tenemos no se queda solo en la necesidad de mejorar las capacidades para diseñar experiencias más personalizados. El Adventure Tourism Development índex 2018 elaborado por ATTA en conjunto con la George Washington University, evalúa el potencial y la capacidad de los países para competir en el mercado global de turismo de aventura a partir de diez pilares, las cuales capturan una variedad de métricas considerados relevantes para planificadores, formuladores de políticas y empresarios turísticos. Este índice de índole netamente técnico permite hacer un benchmarking con otros países en temas de Políticas que promueven un desarrollo sustentable, seguridad, salud, recursos naturales, recursos culturales, recursos para actividades de aventura, emprendimiento, humanidad, infraestructura turística y marca país. A diferencia del ranking de los World Travel Awards, Chile esta vez no ocupa el podio, más bien se avista de lejos con varias brechas que en gran parte son reconocidas por el sector pero que arrastra hace tiempo aplazando el desarrollo cualitativo del turismo aventura en el país.

Será objetivo de una siguiente columna profundizar y analizar cada uno de los diez pilares que miden la competitividad y sostenibilidad del desarrollo del turismo aventura en Chile, ejercicio necesario para comprender en detalle donde debemos mejorar para fortalecer las bases de este tipo de turismo en nuestro país.

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